martes, 7 de agosto de 2007

Hay que tener barra

Maleantes, piratas, contorsionistas, facinerosos y mondamandarinas:

Tras diez horas de autocar de nada en las que nos pasaron tres pelis de la Disney (sintomatico de que estamos rodeados de mochileros con acne? de que ya estamos maruditos para este modelo de viaje teenager, en el que no hay rastro del servicio de habitaciones y necesitas cambio para hacer la colada?) llegamos al pueblo costero de Cairns, un Lloret en cutre, tres calles repletas de tienduchas de souvenirs, puestos de hamburguesas, agencias de excursiones y moteles a los que un paria hindu se negaria a entrar. En uno de ellos, llamado para mas rechifla Bellview, que recuerda al bloque de apartamentos de La mujer del agua, solo que para los desheredados de la tierra, nos alojamos. Sacrificamos nuestra dieta calorica compartiendo una ensalada y buscando en vano un local animado y que pusiera musica no apta para bodorrios. Cayeron dos snake bite mas, mientras un cartel en el que se anunciaba carne de cocodrilo y otro de carne de canguro nos escoltaban. Creo que primero probaremos el pescado local por excelencia: el Barra Mundi.
Hoy, bien temprano, el espiritu de Costeau nos ha poseido y hemos ido a visitar por donde mueve la cola El pequenyo Nemo. Junto al resto de la concurrencia de la OTI hemos subido a una embarcacion supersonica e hiperorganizada en la que un servidor se ha mareado en el viaje de ida pese a zamparse la biodramina de rigor y donde nos hemos pelado de frio. Pero todo ha sido por una buena causa: sumergirnos en la Gran Barrera de Coral australiana, cuya extension tiene el tamanyo de Irlanda, Gales e Inglaterra juntas. Lo cierto es que ha resultado una experiencia preciosa conocer la esplendorosa fauna y flora marina del lugar, tortugas y tiburones enanos incluidos. Uno no podia dejar de sentirse un buscador de pecios que de pronto iba a dar con un galeon pirata. Mas se acabo el agua por unos dias. Si todo va bien, manyana alquilaremos un coche y nos acercaremos a los pueblos del interior, a tocar del desierto. Ahi se demostrara si somos hombres o, como todo apunta, dos chavalillos despistados y algo gafes que echan de menos a sus madres y no sabrian zurcirse un calcetin si les fuera la vida. Eso si, nuestras respectivas Moleskines comienzan a llenarse de reflexiones existencialistas, apuntes al vuelo que reconfiguran las fronteras de la experiencia humana, anotaciones que trascienden cuantos limites seguian vedados a los terricolas. Quizas no dejemos huella ni descendencia en Australia, pero ella si que nos habra marcado para siempre: jamas volveremos a mirar a un pescado a los ojos y sentir lo mismo, no podremos ver Psicosis sin acordarnos de los moteles donde dormimos y quien sabe si se cierne sobre nosotros el fantasma de la esterilidad tras varios dias embutiendonos en trajes de neopreno. Gracias por seguirnos tropa, os queremos, os respetamos, rezamos por vosotros y en las noches de luna llena os pegariamos un mordisco. Acordaos que la fecha de caducidad de los yogures es falsa.
Besos, abrazos...

6 comentarios:

redgaliz dijo...

Tanto halago al personal no me da buena espina, no en vano tenemos aqui un percal, a la vuelta de la esquina, precedido de florituras que no queremos ni en pintura.
Cuidado, burguesitos, que igual aprendeis a valeros por vosotros mismos y todo!!!!

Hugo dijo...

Vaya pandilla de vividores estais hechos! Os sigo, desde un lugar mas cercano que el resto (Filipinas). Que vaya muy bien amigos!

Clara dijo...

joder! vaya vidorraaque se pegan alguns... pero por lo que veo estamos ya un poco talluuditos para alguas actividades!!!!! espura envidia... claro que yo tampoco mepuedo quejar. aqui en argentina me estoy elando defrio pero viviendo una experiencia espectacular!!.
ala! a seguir disfrutando.
besos y mas
c

mjk dijo...

mmmmmmmm... van ya 48 horas de silencio. por algún extraño motivo, no logro quitarme de la cabeza ciertas secuencias de LAS COLINAS TIENEN OJOS... y, caso de quitármelas, son substituidas por ciertas secuencias de PRISCILLA, REINA DEL DESIERTO. mejor voy a comerme un yogur caducado (o no)... :P

Profesor Shorofsky dijo...

Son 48 horas en las que puede haber cambiado todo. ¿Cómo va el promedio: 55 por ciento excelente, 25 por ciento bueno y 20 por ciento regular? Pues ojalá! Espero que aún os queden pilas para enfrentaros a nuevas emociones, a islas paradisíacas, cuerpos de escándalo, bebidas y comidas increíbles y otras sugerencias que trastoquen vuestro cuerpo, corazón y mente. Y estómago. Queremos textos y fotos. Algo salvaje, algo inédito, algo refrescante, peligroso, curioso.
Aquí, en el planeta Realidad, en el continente Cotidianeidad, en el archipiélago Rutina, todo sigue igual. Buena señal, supongo.
Sédme malos, va.

marius Krmpotic dijo...

Soy uno de los responsables de la existencia de Milo ( si ADN no dice lo contrario), encantado de leeros y envidia me dá no estar surfeando entre tiburones blancos y medusas venenosas...pura adrenalina...suerte y recordar que los viajes se disfrutan mas en el recuerdo...